Gratitud, la otra cara de la adversidad
“Si quieres vivir en gratitud, primero debes sacar a relucir toda tu frustración, resentimiento e ira.
Debes abrazar estas emociones y tener una buena discusión con cualquier Dios en el que creas.
Solo después de hacer esto puedes realmente hacer las paces con la vida
y comenzar a disfrutar de todo el placer y el dolor de estar vivo.
Entonces, puedes encontrar verdadera gratitud”.
Rudá Iandê.
la situación, con intención de entender. Buscamos las causas y opciones para cambiar o
sobrellevar si es que no podemos resolverlo, estamos tan metidos en el problema que se nos
olvida que aún tenemos en nuestras vidas a personas que nos aman, situaciones gratas
posesiones y sentimientos.
Mientras estamos preocupados, no nos centramos en todo aquello por lo que podemos estar
agradecidos. Y solo hasta que hacemos una pausa, reflexionando sobre lo que nos sucede, nos
podemos dar cuenta de que, eso, que considerábamos un problema, nos está haciendo o ya nos
ha hecho más fuertes. la gratitud es clave para reforzar resultados positivos
Superar una situación negativa no solo significa resolverlo o retomar el curso original de
nuestra vida, la superamos cuando aceptamos que ya no hay solución que buscar, recordar que
aún podemos respirar, pensar, movernos, amar y encontrar nuevas rutas para continuar nuestra
vida.
Cualquier experiencia podemos considerarla de dos maneras: con los ojos de la carencia o con
los de la abundancia. El temor ve límites, mientras que el amor ve posibilidades. Cada actitud
estará justificada por el sistema de creencias que prefiramos. Deja de ser fiel al credo del temor
y pásate al del amor, este te sustentará adondequiera que vayas.
Cuanto más consciente seamos de todo lo que apreciamos y que nos gusta, menos probable
será que pienses en culpas, y te auto castigues. Tu alma es increíblemente inteligente y, como
un niño muy inteligente, cada vez que reconoces que ha hecho algo bien, comienza a hacerlo
más y mejor.
Esto es cierto para cualquier área en tu vida y es por eso que la gratitud tiene un poder tan
asombroso para ayudar a mejorar tu vida, no hay nada demasiado pequeño por lo que sentirse
agradecido; el aire, el sol, la capacidad de respirar. La gratitud solo requiere un momento de tu
atención para hacerte sentirte mejor
Hay un sentimiento hermoso que muchos hemos experimentado de niños: que todo es bueno,
que todos los días prometen más emoción y aventura, y que nada puede sabotear nuestra
felicidad por la magia de todas las cosas.
Pero de alguna manera, a medida que nos fuimos haciendo adultos, las responsabilidades, los
problemas y las dificultades hicieron mella en nosotros, nos desilusionamos, y esto en lo que
creíamos cuando éramos niños se debilitó y desapareció. Ésta es una de las razones por las
que cuando somos adultos nos gusta tanto estar con los niños, para poder experimentar de
nuevo ese sentimiento que una vez tuvimos.
Esta magia en la que una vez creíste de niño es verdadera, y que lo que es falso es la perspectiva
desilusionada de la vida que tienen los adultos. La gratitud actúa a través de una ley Universal
que gobierna toda nuestra vida. Según la ley de la atracción, que rige toda la energía de nuestro
Universo, desde la formación de un átomo hasta el movimiento de los planetas, «lo semejante
atrae a lo semejante». Por la ley de la atracción las células de todos los seres vivos se mantienen
unidas, así como la sustancia de todos los objetos materiales. En tu vida, esta ley actúa a través
de tus pensamientos y sentimientos, porque también son energía, y por lo tanto, atraes todo lo
que piensas y sientes.
La gratitud, o la capacidad de ser agradecidos, nos permiten reconocer los aspectos pasados y
presentes positivos, aquello que nos ha beneficiado de algún modo y ha otorgado un significado
agradable a nuestra existencia. La gratitud te lleva al reencuentro con tu poder, te ayuda a sanar
cuerpo, mente y espíritu.
Como todos prefiero las experiencias positivas, pero cuando la cosa se pone muy mal, sólo
puedes volverte fuerte y superar la experiencia cuando sabes que aprenderás de ello y que algún
día en el futuro, quizás incluso podrás estar agradecido de que sucediese así.
Estar agradecido por las cosas malas no atraerá más cosas malas a tu vida, traerá aún más cosas
por las que estar agradecido, estar agradecido por las cosas malas es soltar es crecer,es
superarlas. Todo depende de la perspectiva.
No uses tus cicatrices como recordatorios de lo mal que fue, úsalos como recuerdo de cómo
has sobrevivido, de las batallas que has ganado, de las cosas que aprendiste. Las lecciones más
dolorosas asumidas desde el agradecimiento nos hacen más sabios.
Todavía estás aquí. Sigue adelante y, sobre todo, sé agradecido.

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