Tengo días que soy tierra fértil y me siento Tan productiva que copulo galaxias y Eras Y paro universos, a cielo abierto, y me recreo Creando creciendo, la gloria y el nirvana Y días en que me disuelvo, derretida En la insegura gota de la lluvia que cae Y la canícula, desde la ventana, me ahoga Y ondeo cual hoja seca, llevada al viento Sin rumbo y al azar, me dejo llevar Y sólo con la idea de existir, de ser, De saber, esos días que con apetito voraz Me como el mundo, a mordiscos a pasión, A rabia y a tesón, días de hambre tenaz y tardía Y hay días, ¡ay! días míseros, sufridos, sacrificados En la obscura noche de los acantilados, piensos Y me sorprende el amanecer, aun tenebroso, difuso En rutilante estrellas perdidas, muertas apagadas Otros días soy tan apacible, tan sosegada Que nada me distrae del perfecto aquí y ahora Esos días soñados, de ensueño, utópicos, perfectos Concentrados en el presente anclados en ser y estar Y hasta los recuerdos ...