La vieja prensa
Emir Sader Carta Maior Entre los muchos nombres que la prensa actual tiene merecidos- monopolista, oligárquica, prensa mercantil, entre otros- creo que la escogida por Rodrigo Viana –vieja prensa- es la más adecuada. No porque lo nuevo sea necesariamente bueno, y lo viejo, malo. Pero en este caso lo viejo equivale a algo totalmente superado por modalidades mucho más amplias, democráticas y pluralistas. “Viejo” se refiere a un Brasil antiguo, tradicional, construido por las elites como el país más desigual del mundo. Un país con un sistema político democrático, de acuerdo con los cánones del liberalismo, pero que apenas podía disimular ser una inmensa dictadura económica, social y cultural, en el que una pequeña elite disfrutaba, y transmitía a sus descendientes, la gran mayoría de los activos existentes. La concentración de los medios de comunicación en manos de unas pocas familias, que hacen una gestión totalitaria de su uso en favor de sus necesidades políticas...