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Che Comandante

sábado, 9 de octubre de 2010

Escuelas de Cuadros para la Comunicación Emancipadora

Por: Fernando Buen Abad Domínguez
Fecha de publicación: 23/01/10
http://www.aporrea.org/medios/a93849.html


Auto-crítica para la praxis revolucionaria en Comunicación

Una y otra vez he insistido, como autocrítica primero y en escenarios muy diversos, sobre la necesidad de impulsar y multiplicar las Escuelas de Cuadros para la Comunicación Emancipadora. Unas veces como talleres, otras como laboratorios y unas más como Fundaciones (tal cual la Cátedra Libre o la Fundación John Reed que propuse a Tele Sur alguna vez)... incluso como una iniciativa del ALBA y de UNASUR y como parte de una Cumbre de Presidentes en Comunicación. La necesidad y la autocrítica siguen en pie. La "Guerra Mediática" capitalista que agudiza sus agresiones contra los pueblos no admite eufemismos, no admite reformismos, no admite dilaciones. No hay practica revolucionara correcta en materia de Comunicación sin teoría revolucionaria correcta.

Nuestras Escuelas de Cuadros deben combatir la educación burguesa en materia de Comunicación, reino de sectas o mafias de intelectuales mansos que contrata "talentos", a cualquier costo, para perfeccionar sus vicios más viejos y profundizar las atrocidades más insospechadas. Lo nuevo sólo está en el socialismo. Nuestras Escuelas de Cuadros deben, específicamente, ser motores para el ascenso de medios y modos de comunicación emancipadores, atados sustancialmente al espíritu revolucionario nuestros pueblos. Y es urgente la tarea de formación científica transformadora con especialistas dispuestos al combate creador en oposición a la formación de profesionales alienados y amansados por el modelo hegemónico de producción de sentido. Estamos plagados de contradicciones en nuestros hacer comunicacional, entre otras cosas, porque hemos sido colonizados en el habla, en la producción de imágenes, en los modos de producir los relatos... incluso en los modos de sentir y comprender las tareas revolucionarias hacia el socialismo. Y tales contradicciones que nos pueblan a diario deben ser objeto de estudio, también, y principalmente objeto de combate en lo objetivo y en lo subjetivo. No son pocos los camaradas que, aun con un compromiso de lucha emancipadora, repiten sin percatarse el discurso burgués. Nadie esta a salvo de estos peligros. Nuestras Escuelas de Cuadros deben ser motores emancipadores en las calles, en las fábricas, en las escuelas... en las cabezas y en los corazones.

Lo peor que puede pasarle a las Escuelas de Cuadros para la Comunicación Emancipadora es que la realidad les quede invisible o silenciada porque tengan limitaciones políticas, epistemológicas y operativas elementales y ni siquiera lo sepan. Lo peor que puede pasar es que se discuta y actúe sin diagnósticos científicos, sin capacidad de mirar la realidad mundial no desde los intereses de la burocracia ni desde los intereses de la burguesía sino desde los intereses de los pueblos que luchan denodadamente, a estas horas, por liberarse del capitalismo para siempre. Lo peor que puede pasar, es decir lo peor que puede pasarnos, es tener a un grupo de Escuelas de Cuadros discutiendo burocráticamente la comunicación no alineada y que los temas fundamentales del debate mundial se queden sin convertirse en un programa de acción directa. Sería malísimo que los señores profesores y los estudiantes no logren solidarizar, de manera concreta, con las luchas populares en materia de comunicación, con las luchas de los mejores medios comunitarios, con las luchas de los trabajadores de los "medios de comunicación" buergueses, explotados y humillados como todos los trabajadores del mundo.

Sería lamentable que una Escuela de Cuadros en materia de Comunicación sea incapaz de seguir el ejemplo de las mejores luchas mundiales que han sabido llamar por su nombre a la alienación y a las canalladas monopólicas del capitalismo. Sería muy lamentable suavizar el tono con academicismos y con ciencia inofensiva contra las empresas de la farándula burguesa, y sería muy doloroso que se hicieran gestos educativos sólo de "buena voluntad" para coquetear con los monopolios entre teorías de la "buena voluntad" y trampas de "reconciliación" a ultranza. No tenemos tiempo que perder con los resabios de la educación burguesa porque la guerra mediática, su terrorismo mediático, no admiten que tomemos vacaciones.

Padecemos el gran embrollo de las mafias mercantiles trasnacionales que secuestraron las herramientas para la producción de la Comunicación y hay que expropiárselas, padecemos los gobiernos al servicio de los monopolios mass media, padecemos los púlpitos del clientelismo y el consumismo que extorsiona a los pueblos con todo tipo de jugarretas crediticias, bancarias, emocionales e intelectuales. Padecemos los Golpes bajos de sus “especialistas” eficientemente demagógicos.

Muchos de los mejores logros de la Comunicación viven secuestrados bajo el imperio de comerciantes que hacen pasar por "logro moral" su habilidad impune para beneficiarse con lo que es propiedad humana colectiva: la producción del pensar, la producción del saber y la producción del sentir… Maquinarias, medicamentos, tecnología, medios de Comunicación, pinturas, esculturas, lenguajes… una arsenal de conquistas humanas al servicio de un sector o clase que con violencia administrada (Cultura bélica) saquea y destruye las fuerzas productivas a diestra y siniestra. La Alienación no repara en gastos. Hay un ejército de “Guerra Simbólica” adiestrado para controlar y explotar el trabajo de todos incluidos, claro, los creadores culturales, artistas, científicos… la burguesía financia lacayos para que se apropien de la riqueza emocional y el poder productivo de los trabajadores, a cualquier costo, se arman con soldados mercenarios, policías y funcionarios amaestrados para que la clase trabajadora se subordine a los controles burgueses, de manera rentable, para que acepte como “natural” el saqueo y la explotación de las conciencias incluso.

Programas Revolucionarios en Comunicación para militantes de la comunicación emancipadora.

Necesitamos disponer de la totalidad de los conocimientos más avanzados, incluso filosófico-científicos y todas las técnicas creadas por la Humanidad para mejorar nuestra calidad de vida y elevar la conciencia sobre nuestras fuerzas: cambiar el curso de la historia. Sin propiedad privada, sin “derechos de autor” mezquinos y usureros. Sin patrones. Hay que abrir críticamente los libros de las burocracias cientificistas, de las mafias academicistas en “Comunicación”, de los monasterios de la inteligencia alienante para revelar, a todas luces, cuánto mienten y cuánto engañan.... qué dinero poseen, qué mañas desarrollaron, cómo engañan, cómo dañan... Sueldos, premios, prebendas y canonjías… Abrir los libros, exhibir cuanto hay y cuánto hay, porqué y para qué, abrir los libros del dinero y los libros de los académicos para superarlos de inmediato y combatirlos con teoría emancipadora nueva, socialista y concreta. Vivimos una Guerra Mediática con Terrorismo Mediático.

Impulsemos Escuelas de Cuadros en Comunicación Emancipadora con sus medios y modos en desarrollo dialéctico para destrabarnos de cualquier ancla capitalista... Escuelas de Cuadros militantes liberadas de sus barrotes academicistas con la certeza de abrir horizontes y revelar territorios, expandir el deseo de contribuir a liberar al mundo concienzudamente. Es hora para que germine el socialismo en todas las Escuelas de Cuadros emancipadoras donde se libre una lucha real contra la Alienación. No hay tiempo que perder, trabajemos por la transformación de la sociedad y además la transformación de la teoría y de la practica... que son indisolubles, no para hacer triunfar intereses individuales sino para cambiar la vida, las estructuras sociales y la realidad para que sean los obreros y los campesinos organizados, bajo un programa en el que no estará ausente una táctica y estrategia de la Comunicación socialista y científica no adelante, no arriba de los trabajadores, sino al lado, codo a codo, como trabajadores también. No se aceptan “gurues”.

Escuelas de Cuadros para la Comunicación Emancipadora con programas de trabajo contra las tácticas del miedo, contra las alucinaciones de la angustia, contra el silencio de los pueblos. Contra la muerte y contra las epidemias reformistas. Escuelas de Cuadros para la Comunicación Emancipadora para no vivir aterrados por la pérdida del trabajo, para no vivir angustiados porque el dinero no nos alcanza porque los patrones nos saquean y disfrutan de nuestro sueldo y gracias a sus canalladas. Para que no vivan impunes, riendo en las fiestas familiares con sus nenes en las rodillas o en las universidades más caras gracias al trabajo que nos hurtan. Para que se rompan los candados del cerebro y se libere un huracán de fortaleza y entusiasmo inteligente. Para que resuene otra Comunicación de pueblos liberados y dueños de sí y de su futuro. Para que esta vez nuestra voz de trabajadores traiga su Comunicación nueva, su Comunicación socialista y perfumada de futuro… triunfal y permanente como tempestad dialéctica ardiente en nuestros cráneos. Ahora mismo. Nada de esto es mucho pedir, insistamos siempre. Escuelas de Cuadros para la Comunicación Emancipadora en que la humanidad entera, sea por las razones que sea, se decida a dictar la orden para su liberación definitiva, con sus mejores armas y sus causas justas. Sin distracción y con intervenciones directas, con paciencia y con urgencia, enamorados y esperanzados, en acción y sin desbocarnos.

Hay que ganar la Guerra Simbólica y la Guerra Mediática

La lucha de clases que (también) se libra con valores, con ideas y con signos… en la cabeza y en los corazones, es una disputa (también) de las ideas y de las acciones que se confrontan históricamente por ganar el terreno de los imaginarios simbólicos donde se yerguen los principios, las ideas, los afectos… Es el escenario de la Batalla de las Ideas (que también debemos ganar). Es preciso ganar esta Guerra, la Guerra contra la Alienación, contra todo bloqueo mediático, exógeno y endógeno, para producir los lenguajes nuevos de la Revolución Socialista capaz de aniquilar todo sometimiento de la conciencia, del estómago, del trabajo. Escuelas de Cuadros para la Comunicación Emancipadora capaces de gestar las simientes nuevas de una etapa transicional y práctica del Socialismo científico.

13 tareas (al menos) para cambiarle la suerte a las Escuelas de Cuadros en Comunicación:

1. Comprender, y hacer comprender, exhaustivamente la “Guerra de IV Generación”, el “Terrorismo Mediático” y las ofensivas mediáticas burguesas de los monopolios trasnacionales y los gobiernos serviles con sus armas de guerra ideológica.

2. Reescribir, con nuestros medios de Comunicación, la Historia de nuestras luchas emancipadoras. Impulsar el conocimiento minucioso y creativo de nuestras geografías, nuestras riquezas materiales y espirituales.

3. Revolucionar el campo de la investigación científica para la Comunicación y para la des-alienación permanente.

4. Combatir los vicios, las calamidades que, con alcoholismo, machismo, depredación de ecosistemas, violencia familiar... y mansedumbre de conciencias aun nos empantanan con costumbres burguesas.

5. Aprender a planificar contenidos con base en las luchas (sociales, artísticas, científicas y culturales) vigentes.

6. Diseñar tácticas y estrategias narrativas para la revolución. Impulsar una semiótica revolucionaria para el análisis y para la creación.

7. Impulsar talleres de creatividad comunicacional forma-contenido. Talleres de escritores, talleres de estrategas comunicacionales, talleres de fotógrafos y camarógrafos para hacer visibles las luchas y los triunfos, talleres de dirección, talleres de dramaturgia, talleres para las nuevas tácticas informativas y para el debate con método socialista... talleres de creatividad y de investigación artística...

8. Aprender a narrar la Historia dinámica del socialismo. Impulsar nueva Filosofía Política en Materia de Responsabilidad Social en Comunicación.

9. Talleres para la democratización de los lenguajes nuevos, las herramientas y las agendas de trabajo, democratización de las ideas y de los imaginarios transformadores... democratización de la creatividad y del futuro.

10. Afirmar una didáctica y una pedagogía científica y socialista de transición y para el combate que no se dejará estereotipar, que no se dejará atrapar en las marañas de la solemnidad vulgar, que peleará contra los discursos del saber burocratizado, que deje pensar y construir la vida digna y se refresque en la dignidad y en fuerza transformadora de la humanidad.

11. Escuelas de Cuadros capaces de filosofar la Comunicación clarificante contra lo que amarga a la vida. Escuelas para remontar la moral, la ética o la estética burguesa, de la Alienación y el capitalismo.

12. Escuelas de Cuadros no para contemplar la realidad sino para transformar al mundo.... cambiar la vida.

13. Auspiciar una revolución científica en materia de comunicación que impulse la investigación, la experimentación y la producción bibliográfica en clave revolucionaria y socialista. Hacia una biblioteca socialista de la Comunicación Revolucionaria que ayude a conocer los métodos de combate semiótico y cómo han luchado los pueblos también con los medios. Que deje ver la lucha de clases y la comunicación en su desarrollo histórico.

Una y otra vez he insistido, y seguiré haciéndolo primero como autocrítica, porque las urgencias de esta hora lo demandan en un escenario en el que tenemos fuerzas magníficas y debilidades preocupantes. Seguiré insistiendo, hombro a hombro con las muchas iniciativas que se fermentan en todas partes, sobre la necesidad de impulsar Escuelas de Cuadros para la Comunicación Emancipadora. Necesitamos unir programas en todo el continente, darnos espacios y herramientas, ideas y apoyos, unidad y acción directa para afirmar una fuerza internacionalista. Necesitamos talleres, laboratorios y organización científica poderosa y nueva como iniciativa del ALBA y de UNASUR y como parte de una Cumbre de Presidentes en Comunicación. La necesidad sigue en pie y se agudiza a cada hora. Nadie mejor que los trabajadores revolucionarios para resolver tal necesidad con una praxis efectiva sin engaños ni ilusiones. Nada como hacerlo organizadamente, mundialmente. Hay que insistir. ¿Comenzamos?

Por una Corriente Internacional de la Comunicación hacia el Socialismo

Por una Cumbre permanente de Presidentes en Materia de Comunicación Emancipadora

buenabad@gmail.com

miércoles, 15 de septiembre de 2010

La vieja prensa

Emir Sader
Carta Maior

Entre los muchos nombres que la prensa actual tiene merecidos- monopolista, oligárquica, prensa mercantil, entre otros- creo que la escogida por Rodrigo Viana –vieja prensa- es la más adecuada.

No porque lo nuevo sea necesariamente bueno, y lo viejo, malo. Pero en este caso lo viejo equivale a algo totalmente superado por modalidades mucho más amplias, democráticas y pluralistas. “Viejo” se refiere a un Brasil antiguo, tradicional, construido por las elites como el país más desigual del mundo. Un país con un sistema político democrático, de acuerdo con los cánones del liberalismo, pero que apenas podía disimular ser una inmensa dictadura económica, social y cultural, en el que una pequeña elite disfrutaba, y transmitía a sus descendientes, la gran mayoría de los activos existentes.

La concentración de los medios de comunicación en manos de unas pocas familias, que hacen una gestión totalitaria de su uso en favor de sus necesidades políticas y económicas es una parte indispensable de la concentración de la riqueza en Brasil. La prensa fue parte del poder oligárquico en toda la historia del país, haciendo y deshaciendo presidentes, participando de la preparación de golpes-como el de 1964- y apoyando regímenes y gobiernos dictatoriales -como el régimen militar- y de derecha – como los gobiernos de Collor, Itamar y Fernando Henrique Cardoso.

La prensa definía los lineamientos del debate en el país, ocultando, a su vez, los problemas estructurales en el Brasil, a favor de los intereses de sus anunciantes, que se encuentran entre la minoría de elite que siempre se enriqueció a la sombra de los gobiernos – de la dictadura a la privatización de FHC, pasando por las maracutaias de Collor.

Una prensa en la que el pueblo no tiene lugar, el pueblo y sus problemas, sus puntos de vista. Por eso sus lectores son cada vez más reducidos a un estrecho círculo de la burguesía y clase media alta en las grandes ciudades. Por eso fue perdiendo poder de influencia, llegando hoy al ridículo de obtener sólo un 4% de rechazo al Gobierno, atacado por ella todos los días en los periódicos, radios y televisiones. Esos medios arman las campañas más gigantescas pero no alteran la opinión de los votantes, alimentan una derecha rabiosa pero aislada de la gente.

Eso no quiere decir que no cause mucho daño al país. El Brasil no será un país verdaderamente democrático sin una profunda democratización de las formas de construcción de la opinión pública, dando espacio y tiempo para todas las voces que se pronuncian hoy ampliamente en dirección opuesta a la orientación de esa vieja prensa.

En estas elecciones, esa vieja prensa es una de las grandes derrotadas. Queda más claro que nunca que se constituirán en Partido y serán derrotados ampliamente. Se abre un espacio para consolidar y ampliar las áreas de los nuevos medios, con sus múltiples manifestaciones. Renovar y dar otra consistencia a TV Brasil, hacer coherente toda la red de televisiones y radios estatales y públicas. Fomentar todas las formas de los medios alternativos – internet, radios comunitarias, periódicos locales, gratuitos y de pago.

Todas las voces floreciendo en Brasil, un país en claro proceso de democratización de la sociedad; que necesita extender esa democratización, derrotando claramente a la vieja prensa, expresión de un país oligárquico y dictatorial; y también allanar el camino para una democracia cultural, que tiene en los medios de comunicación una de sus principales manifestaciones.

Tomado de Rebelión.

viernes, 27 de agosto de 2010

Sobre el papel de las fuentes “confiables” de la agresión mediática

Alberto Maldonado S

Hace pocas semanas, la prensa continental (en diversos espacios y tonos) difundió una información proveniente del Departamento de Estado de Estados Unidos, según la cual varios países del mundo, entre ellos Cuba, han sido nuevamente encasillados entre los promotores de terrorismo, en el mundo.

¿La fuente de información? Desde luego, el susodicho Departamento de Estado que, desde hace años, se ha arrogado una suerte de juez supremo mundial no solo en asuntos de terrorismo sino en asuntos económicos, de riesgo, de libertad y de democracia. Para ello usa sus organismos oficiales, a los que les da el timbre de impolutos; sobre el bien y el mal. No hace falta decir que los propios Estados Unidos y sus más fieles aliados (como Colombia, México, Chile) jamás aparecen en tales listas a pesar de que hay evidencias más que contundentes que dicen exactamente lo contrario.

Recordemos:

En materia de terrorismo, hace décadas que no se ha “filtrado” algún síntoma de que en la propia Cuba o fuera de ella, se hayan ensayado actos criminales de este tipo. Al contrario, contra Cuba se ha ensayado toda clase de agresiones y de terrorismo de la peor especie. Casi todos ellos, originados, financiados, programados, desde Estados Unidos, especialmente desde la base cubano-americana que recibe anualmente millonarios recursos de los contribuyentes norteamericanos. Ni las “damas de blanco” ni la “bloguera solitaria”, ni los acuciosos corresponsales acreditados en la isla, han señalado, con pruebas, un solo caso que pudiera encestarse en esta clasificación.

Al contrario, los periodistas cubanos suelen conmemorar el asesinato del periodista ecuatoriano Carlos Bastidas, ocurrido en abril/1958, meses antes del triunfo revolucionario. Ese crimen, que quedó impune porque sus autores materiales e intelectuales alcanzaron a huir a Miami (EE.UU.) cuando el triunfo revolucionario (enero 1/1959) fue el último que se cometió en la isla contra un periodista, en el último medio siglo. Eso, desde luego, no lo reconocen ni el Departamento de Estado; peor, mucho peor, la SIP-CIA, el grupo de diarios de América (GDA) o los medios sipianos del sistema.

En cambio, un jurado yanqui (del país que se autocalifica del más libre y justo del mundo) condenó a bestiales penas de prisión a cinco cubanos antiterroristas (uno, a doble prisión perpetua) por haber cometido “el crimen” de espiar para su país los planes y preparativos terroristas que la mafia cubano-americana preparaba contra la isla. Y, en la misma ciudad, se pasean “libre y democráticamente” criminales, terroristas y ladrones no solo de Cuba sino de casi todos nuestros países. Contra ellos, la impoluta justicia norteamericana, no solo que se niega a procesarlos sino que se niega a extraditarlos. Tal el caso de Luis Posada Carriles, el criminal y terrorista que es reclamado por Venezuela para que responda por los crímenes que en ese país cometió antes de que llegue la revolución bolivariana. Y como este asesino, muchos más.

¿A dónde quiero llegar? Pues a demostrar (con un solo hecho y comprobado, de los cientos que hay) que la agresión mediática se da mediante el recurso de citar fuentes de información “de las que no hay duda alguna” En este caso, el Departamento de Estado de Estados Unidos. Y para que a nadie le quede la menor duda de cómo se manejan estas fuentes informativas, hasta el año 2008 funcionaba en Europa una Comisión de Derechos Humanos nada menos que de las Naciones Unidas, que, religiosamente, incluía (sin fundamento alguno) a Cuba en una lista de países (todos del “eje del mal”) que cometían actos contrarios a estos derechos universales. La desfachatez llegó a tal punto que la Asamblea General de las NN.UU. (cerca de 200 miembros) resolvió disolver esa comisión y crear otro organismo que, en realidad, cumpla este propósito con alguna credibilidad.

Sin ir muy lejos, el Ecuador, solo porque tiene de Presidente a un Rafael Correa que tiene un discurso crítico, frente al imperio y los imperitos, por dos ocasiones, en fechas recientes, fue encasillado entre los países “dudosos y de riesgo” por organismos regionales y mundiales.

Contra Venezuela, el Departamento de Estado, la OEA y sus “relatorías” no se cansan de lanzar dardos, sin ninguna fundamentación. Lo mismo contra Evo Morales y Bolivia; contra Daniel Ortega y Nicaragua. En cambio, no dicen ni poco ni nada contra Chile, en donde aún arremete la represión antipopular; contra el Perú, en donde las fuerzas represivas masacraron una manifestación de indígenas orientales y se denuncian actos de corrupción al por mayor; mucho menos contra Colombia, de Álvaro Uribe, y sus “falsos positivos” o sus fosas comunes con más de dos mil asesinados por el militarismo reinante. Alguna observación se formula (eso también porque mataron a dos agentes norteamericanos antidrogas) contra México, en donde hay el espeluznante promedio de por lo menos 10 asesinatos diarios, especialmente en zonas de frontera con Estados Unidos.

Queda claro que el terrorismo mediático en América Latina cuenta con “fuentes de información” de confianza y de cuya autoridad “nadie puede dudar” Y, desde luego, los medios sipianos, por su propia cuenta, ponen también lo suyo, como ese “reportaje colectivo” que publicaron hace un par de meses, los periódicos que forman parte del Grupo de Diarios de América (uno de los organismos patrocinados por la SIP-CIA) sobre que el narcotráfico se paseaba, sin obstáculos, en Ecuador y Venezuela, lo mismo que los denominados “terroristas de las FARC y el ELN” Seríamos ingenuos sin remedio si creyéramos que ese reportaje nada tuvo que ver son las agresiones mediáticas que se dieron contra Ecuador y que, luego, cuando agonizaba el gobierno de Álvaro Uribe, se proyectó contra Venezuela, “con pruebas” que fueron manipuladas en el seno del Comité Permanente de la OEA, que para eso está.

Vamos entendiendo ahora cómo opera en nuestros países (y por extensión, en el mundo entero) eso que hace un par de años comenzó a tipificarse como “terrorismo mediático” Es decir, instituciones locales, regionales y mundiales, que generan acusaciones infundadas, con frecuencia ridículas, y los medios –ni cortos ni perezosos- que se hacen eco de ellos y los retransmiten sin más a millones de lectores, televidentes y radioescuchas, como “verdades inapelables” que no admiten duda alguna.

Simple y llanamente es parte de lo que se denomina “terrorismo mediático” un terrorismo mediático que nació contra la ex URSS, que se ha desarrollado sin escrúpulos contra la revolución cubana, que ahora “enfrenta sin límites” a la revolución Bolivariana de Hugo Chávez, y que arremete contra todo gobierno (Evo, en Bolivia; Correa, en Ecuador; Ortega, en Nicaragua; y hasta la inocente Cristina en Argentina) que “ose” cuestionar al gran imperio de EE.UU. o que dude de las “bondades” del neoliberalismo o que “atente” contra la “libertad y la democracia”,

Sobre esto ultimo, personajes de la famosa OEA, de la SIP y hasta de las Naciones Unidas no descansan en pretender decirnos qué es lo bueno y qué es lo malo en el trámite de la ley de comunicación que debe dictarse por mandato constitucional. Y los diarios sipianos (con El Comercio de Quito, a la cabeza) son “generosos” en conceder espacios a esas fuentes informativas que luego generan editoriales, artículos de opinión, recomendando a la Asamblea Nacional que no dejen de tomar en cuenta tan “sabios consejos” ya que los que se generan a nivel local y nacional, no son suficientes.

Todo porque no se dicte nunca una ley de comunicación, vieja tesis de la ultra derecha terrorista de América Latina.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Un esfuerzo colectivo por la PAZ... NO A LA GUERRA NUCLEAR QUE SE PREPARA CONTRA IRÁN...


Este trabajo lo presente como viñeta hace mucho tiempo, pero estos últimos días lo he pintado en un lienzo con acrílico, ante la amenaza de guerra nuclear que preparan los Estados Unidos e Israel contra Irán...
Un grito a la PAZ es urgentemente y necesario... Copia y pega la imagen en tu blog.

miércoles, 16 de junio de 2010

Mientras la pelota rueda

Empezó el mundial, la fiesta que cada cuatro años paraliza el mundo y todo se olvida, los fanáticos de cada país participante o no, están alertas al equipo escogido y ya no hacen faltas cortinas de humo para olvidar nada, atrás parece haber quedado el derrame de la BP que ha causado un desastre ecológico de gran magnitud, donde no sólo se ve afectado la ecología sino la economía de los que vivían de la pesca por esos lugares, las flotillas humanitarias de vez en cuando se recuerdan gracias a las maniobras que ahora Mahmoud Ahmadinejad quiere implementar, y eso sin contar las resoluciones de la ONU contra este país amigo, vamos busquemos cualquier excusa que los gringos les tienen ganas.
Norcorea amenaza con responder militarmente, condicionando si la ONU toma medidas, por supuesto mientras investigan si Pyonngyang torpedeo el submarino, Corea del norte ha declarado en las naciones unidas que si el consejo de seguridad de la ONU toma decisiones solo con el análisis e investigación de una parte, eso seria una declaración de guerra para ese país. Y la iglesia cubana invita al canciller del Vaticano, imagino la fiesta que tendrán armada los "babalaos", Unasur no aprueba las normas del parlamento, y en Colombia están seguros del triunfo de un Santo no tanto, en Afganistán quieren meter gato por liebre, mientras la cifra de desplazados crece crece.
En Venezuela los "container" de la gran torta descompuesta se han olvidado, tremendo error del proceso revolucionario, mientras los banqueros quebrados, quebraron y escaparon, todos saben donde están aquí dejaron tremendo lío y hasta mi papá esta llorando por el cierre de este banco, el Federal, que ya no daba para más.
Seguimos a la espera de quien sera el ministro de comunicación y el presidente del canal, y olvidamos todo lo demás, bueno Maradona jura que se desnudara y el Alejando Sanz que no se quiere quedar atrás ( tan ridículo el pobre) siempre buscando llamar la atención, hace ya tiempo dijo que Chavez no lo dejaba entrar a Venezuela, cuando aquí viene cantantes y grupos distintos cada semana, entran y sale como perro por su casa, pero el necesitado de popularidad se puso a hablar mal del presi, y a el ni le huele ni le hiede este mal cantante, ahora dice que se rapara la cabeza si gana España… Bah!
Bueno, Chile acaba de ganarle A Honduras, de cierto modo iba por Chile, debe ser por lo del Zelayaso o animadversión de lo ocurrido, el caso es que ahora juega España y Suiza, así que paro de escribir, y hagan sus apuestas…

miércoles, 2 de junio de 2010

Flotilla de la Libertad



- en este rincón del cuadrilátero: armas de última generación
- en aquel rincón del cuadrilátero, sobre el mar y sin aviso: alimentos, cámaras de video y micrófonos...

Resultado:
Como siempre, muertos y heridos del lado de la libertad.

Los israelíes dicen que ellos luchan por su "tierra prometida", yo digo que luchan por su imperio. Los israelíes dicen que YHVH les dio esa tierra...
¿Qué diríamos si un día viene un grupo de personas a reclamar el sitio en que vivimos porque dicen que hace 5000 años el dios pachatuqui o cualquier otro le entregó este sitio para vivir? ¿Acaso no se les diría que ellos son libres de creer en pachatuqui o en quien sea pero que las reglas de convivencia en este planeta se arreglan entre los habitantes del planeta y nada más que entre ellos?

Señores israelíes, por favor, esperen a su mesías y mientras tanto traten de ser buena gente, porque de lo contrario cuando el mesías llegue los arrojará a la gehena... Ah... claro, pero ustedes no creen en eso del mesías... ¿y entonces? ¿de qué tierra prometida hablan? ¿qué argumentos esgrimirán para seguir ampliando su territorio mientras matan a todo el que se interpone en su camino?

Tomado del blog de mi querida amiga del Sur....

http://todocompartido.blogspot.com/

sábado, 22 de mayo de 2010

Ruido en VTV

“Al capitalismo hay que trascenderlo por la vía del socialismo,

por esa vía es que hay que trascender el modelo capitalista,

el verdadero socialismo

¡La igualdad, la justicia!”

Hugo Chávez Frías


"Todo esto tiene que ser asumido con responsabilidad, con sentido de integración, entre el gobierno y los trabajadores; y con sentido de pertenencia, con sentido estratégico...", manifestó, al sumarse a las conclusiones de los trabajadores sobre la responsabilidad de luchar contra las mafias, la corrupción y la mala gerencia, desviaciones y vicios heredados de la cuarta república que todavía existen y son amenazas para la Revolución Socialista.

"Aquí tenemos que dejar la peleadera y luchar por la unidad. Sé que no le vamos a quedar mal a nuestro pueblo, a nuestra historia, no podemos quedar mal.

Afirmó que Guayana se va a convertir en la "maciza plataforma del Socialismo", con la clase obrera como protagonista y vanguardia. "Y Guayana será una Escuela Socialista. Así lo veo yo".

"Cada fábrica una escuela, para formar, como dijo el Che, para producir no sólo briquetas y planchones y acero y aluminio, sino también, sobre todo, el hombre y la mujer nuevos, la sociedad nueva, la Sociedad Socialista".

Estas son palabras textuales del presidente al dar inicio de la nacionalización del sector briquetero de Guayana, en el año 2009, este discurso podría ser trasladado a la problemática de Venezolana de Televisión, donde mafias, amiguismo y vicios que prevalecen desde la cuarta república son amenazas para la revolución socialista.

El presidente exhorta a la unidad, “dejar la peleadera” pero en entes como la gerencia de producción de VTV buscan la desunión entre los trabajadores y equipos de trabajo a fin de desarticularlos y por ende destruirlos, aniquilando así, poco a poco programas que vienen constituidos hace años. Un ejemplo de esto es el equipo de CONSEXO programa de sexología conducido por el Dr. Fernando Bianco con tres años en el aire, y con números bastante altos, dando al traste el equipo humano productivo de este programa, dejando acéfalo el programa por varias semanas, ¿o es un trabajo de un gerente, manejar el equipo con dimes y diretes tales como el productor Y habla mal del productor X? sin buscar una solución efectiva al respecto y desarticulando el equipo, y ni siquiera planteando reuniones conciliatorias o aclaratorias aquí se cumple la premisa “divide y vencerás” para que se busca la división, más que para bajar la calidad del producto, en este caso del producto audiovisual o el programa. Otro programa que fue desmantelado de su equipo de producción es el Kiosco Veraz, donde la productora desde hace cuatro años fue retirada del mismo y surge otra pregunta ¿Será que los micros escritos por el profesor Earle Herrera causaban ruido y disgusto para el canal del Estado? O que un domingo debe ser manejado por un sólo productor a fin de economizar costos, sin pensar en la calidad de las producciones.

Productores enfermos, en pugna, descontentos, muchos han renunciado, ya que la Gerencia y la Jefatura de Producción se maneja como una finca, siendo ellos capataces (incapaces) y creyendo que el personal de producción son peones, olvidando que son profesionales de la comunicación.

Se debería revisar con lupa y aplicar de nuevos todas las R que el presidente exhortó en su momento, en VTV no se lucha por la unidad. Un gerente, o el concepto que podemos manejar a vuelo rápido de un gerente, es el de un administrador de recursos humanos y técnicos, ahora bien hasta donde llega la buena administración de los mismos en VTV, cuando un jefe de producción, o un gerente ni siquiera pueden manejar un discurso con cabalidad y juicio.

Se seguirá viendo en pantalla la responsabilidad y el sentido de integración entre los trabajadores y los formadores (patrón – obrero) si se quiere llegar al sentido de pertenencia. Cómo bien lo dice el presidente,recordemos el poder popular, está en las bases, en los trabajadores, si la gerencia es caótica, las bases no se cimentaran.

Los jefes y las gerencias son itinerantes, los trabajadores son los que han luchado a través de los años para consolidar lo que hoy es Venezolana de Televisión. No soy amiga de ningún jefe de producción, ni de ninguna gerencia, no pertenezco a su rosca, no escucho su discurso porque no hay contenido, no me manejo con quien mal maneja el poder, por no tener la mínima base de comunicación que es emisor –mensaje-receptor-, hay ruido mucho ruido en la comunicación, del canal del Estado.

martes, 6 de abril de 2010

En VTV hace falta menos de lo mismo

Por: Efraín Jose Granadillo
Fecha de publicación: 05/04/10

Y seguiremos escribiendo sobre el tema para ver si ocurre un milagro. Estamos en un debate con sordos y mudos. No hay un sólo funcionario del alto gobierno que se atreva a mencionar el tema en toda su crudeza, en toda su dimensión sociopolítica. Si lo hiciere será tildado de contrarrevolucionario, de la derecha, pagado por la CIA y otras pendejadas más. Estamos en una guerra de cuarta generación (comunicacional) y en Miraflores no se han percatado de ESO. Ya pasó una generación (van 11 años) y parece que continuará el drama shakesperiano: ¿Seremos o no seremos combativos? La canalla asesina y lacaya nos golpea diariamente, hasta por debajo de la lengua, y nosotros seguimos en el limbo actuando siempre a la defensiva. Algunas veces el señor presidente toma iniciativas y sacude al país con decisiones enérgicas que sus ministros aplauden con furia pero ellos son incapaces de tomar la iniciativa en el combate. Eduardo Samán fue una excepción. Los canales de Tv oficiales siguen en el desperdicio del tiempo. Parecen verdaderos zombis de la guerra mediática. Son aburridísimos, casi siempre con los mismos temas fastidiosos y repetidos, que si el capitalismo, el neoliberalismo, que si el líder X de la oposición dice mentiras, etc., las mismas güevonadas de todos los días. ¿Por qué carrizo tenemos que analizar las babiecadas que dijo la SIP (suciedad interamericana de prensa), las mariconadas de los entrevistados por la cloaca Globovisión o los comentarios que dice el pajúo Ismael García o el imbécil Julio Borges? ¿Para qué? ¿Qué nos deja toda esa basura de mierda? Por los canales privados de Tv se ha insultado la majestad presidencial millones de veces, se ha mentido descaradamente culpando a chavistas de crímenes y delitos sin fin y no pasa nada. Tuvieron que salir dos diputados de la burócrata Asamblea Nacional a denunciar los desafueros del etílico Álvarez Paz y del burgués “buenote “de Zuloaga para que la justicia se haga presente ante tanto estiércol de infamias. En las pantallas de “nuestra Tv revolucionaria” no se consulta al pueblo sobre esos temas y por lo tanto no se genera una matriz de opinión que catapulte una acción judicial contra el hampa de políticos opositores. El pseudo periodista Poleo que habló públicamente sobre la posibilidad de que Chávez saliese ahorcado de Miraflores quedó impune. La comisión de medios de la perezosa AN no hizo nada pero si alguien habla mal del Psuv ahí si aparecen en las pantallas a rasgarse las vestiduras. ¿Recuerdan aquella dizque interpelación que la AN le hiciera al imbécil Alberto Ravell? Hicimos el ridículo, el cuadrúpedo ese se burló de los diputados “vergatarios” que le hacían preguntas, unas más idiotas que otras.

¿Quiénes son los invitados a los programas de opinión de VTV, y ANTV, por ejemplo? Casi siempre los mismos aburridos de siempre que critican a la oposición y alaban al proceso bolivariano. ¿Dicen algo nuevo? Si lo han dicho en los últimos meses no me he enterado porque prácticamente no sintonizo esos canales que inducen al bostezo. Si no fuera por el “Aló Presidente” no sé qué pasaría en el país.

Algunas veces Vanessa Davies entrevistaba uno que otro caso de denuncias del pueblo llano, a mil por hora pero al menos hacía algo. Los barrios y urbanizaciones no son visitados para pulsar el sentir popular sobre la gestión de gobierno municipal, estadual o nacional, para conocer sus necesidades más urgentes. No sabemos lo que sucede en todos los estados del país. No sabemos qué está pasando con la acción judicial para esclarecer el asesinato de centenares de campesinos solidarios con el proceso, por ejemplo. No se escucha una crítica a la gestión presidencial. Nadie se atreve a decir que las cadenas de nuestro líder se han vuelto tediosas y repetitivas en muchos temas y por tanto el primer mandatario no podrá corregir sus errores mediáticos que incluyen la saturación en sus apariciones, etc. En Radio Nacional la cosa es diferente. Yo me entero de muchos logros del gobierno es por ese medio. El pueblo se expresa libremente y no hay la censura que aprieta en los canales de Tv oficiales. El Sistema Nacional de Medios precisa una guarimba antípoda, un cambio inteligente, requiere con urgencia de aplicar las 3 R, necesita que cambien a esa ministra que no permite una acción audaz e inteligente para combatir frontalmente en esta guerra de cuarta generación. Allí necesitamos un ministro sin miedos y un presidente que permita la autocrítica que logre un salto exponencial en el avance revolucionario. El poder popular reclama a viva voz que le den tribuna en VTV y que se acabe la censura reaccionaria. Si la voz del pueblo es la voz de dios, entonces queremos ver de frente ésa voz, coño.


efraingran@gmail.com

viernes, 26 de febrero de 2010

El criterio de la objetividad en el periodismo

Manuel E. Yepe
Rebelión

El criterio de la objetividad en el periodismo ha servido para las mejores causas y también se ha manipulado para las peores.

Jorge Ricardo Mazetti, periodista revolucionario argentino quien fundó hace 50 años en La Habana la agencia latinoamericana de noticias Prensa Latina y fue su primer director general, definió la pauta que al respecto seguiría la agencia como “objetiva, pero no imparcial”.

En un artículo del experimentado periodista estadounidense Chris Hedges titulado “The Creed of Objectivity Killed the News” (El credo de la objetividad mató a las noticias), que denuncia aspectos interesantes acerca de la forma en que se manipulan los principios de la libertad de opinión y de prensa en Estados Unidos, se pueden apreciar algunos peligros a los que conduce el error de confundir ambos términos.

Advierte Hedges en este trabajo recién aparecido en el portal “Truth Dig” que el credo de la objetividad y el balance, formulado a inicios del siglo XIX por los propietarios de periódicos para lograr mayores ingresos de los anunciantes, ha acabado por desarmar y paralizar a la prensa.

Este credo de objetividad se hace conveniente y provechoso como medio para evitar verdades desagradables o enojosas a las estructuras de poder de las que dependen los medios noticiosos para acceder a la información… y a las ganancias. Transforma a los reporteros en simples observadores neutrales, proscribe la empatía, la pasión y la demanda de justicia por parte de los periodistas. Se les permite observar, pero no sentir o hablar con voz propia. Se les exige actuar como “profesionales” y considerarse a sí mismos desapasionados y desinteresados científicos sociales.

“Tan exaltada imparcialidad fortalece el papel de las exangües jerarquías burocráticas que son la enfermedad del periodismo estadounidense”, dice Hedges.

“La sola noción de que, para reportar un acontecimiento dado, todo lo que uno debe hacer es reportar lo que digan ambos bandos y con ello ha hecho usted un buen trabajo de periodismo objetivo, debilita la prensa”, ha escrito el finado columnista Molly Ivins, citado por Hedges. “La objetividad no existe, y la verdad -esa pequeña cabrona resbalosa- tiene el raro hábito de situarse siempre en un lado o en el otro, muy raramente se sitúa claramente a mitad de camino entre dos puntos de vista opuestos”.

Afirma Hedges que esto ocurre porque la mayor parte de las tramas no tiene dos lados, sino 17 o más, y también porque no tiene sentido, para el lector que se cite a una parte llamándola “gato” y a la otra diciéndole “perro”, cuando en verdad lo que hace crujir el monte es un “elefante”.

Dice el trabajo que muchos lectores, oyentes y televidentes acuden a la ultraconservadora cadena Fox News sólo porque es la única que dice algo diferente de los demás órganos de la prensa corporativa. Esta abyecta falla moral deja relegados y sin voz a un creciente número de estadounidenses. El alza de una despiadada oligarquía sitúa a la prensa tradicional en el lado equivocado de una creciente división clasista.

“El elitismo, el descrédito y la falta de credibilidad de la prensa –y hablo del número menguante de órganos que tratan de reportar noticias- son el resultado directo de esta sostenida y deliberada desintegración del corazón moral de los medios”, escribe Hedges.

“Yo he escrito, como muchos otros reporteros, cientos de artículos noticiosos y conozco que los reporteros comienzan con una colección de datos, declaraciones, posiciones y anécdotas, y luego eligen aquellas que crean el “balance” requerido por las normas del periodismo diario. Mientras más se acomode la información a las versiones oficiales – las de Wall Street, el Congreso, la Casa Blanca o el Departamento de Estado- más probabilidades de difusión tendrá la noticia”.

El periodista cita varios ejemplos de las exigencias que establece el control oficial de la prensa en los Estados Unidos:

urioso porque su tierra le ha sido ocupada por un colono israelí, hay que balancear señalando que Israel necesita proteger su seguridad y hablar de la guerra contra el terror.

-Si se acusa a Estados Unidos de “torturas”, hay que decir “abusos”.

-Si se manifiesta que Iraq se ha convertido en un infierno para su pueblo tras la ocupación, hay que recordar lo malo que era Saddam.

-Si un dictador cualquiera nos apoya hay que llamarlo “hombre fuerte”. Si es nuestro enemigo debe llamársele “tirano” o “miembro del eje del mal” y, por sobre todo, “terrorista”.

-Y si las instituciones encargadas de nuestra protección abusan del poder, debemos recordar a los lectores, oyentes y televidentes que se vive en una era peligrosa en la que así debe ser la lucha por destruir a nuestros enemigos.

Según Hedges, cuando el reportaje depende del nivel de acceso a la fuente que el periodista pueda lograr, es muy difíci-Si se menciona a un palestino fl desafiar a quienes lo conceden o lo niegan. Es esa la razón por la que gran parte de los reporteros de prensa en Washington han devenido en cortesanos. La necesidad de ser incluidos en las listas de los autorizados a estar en las conferencias de prensa y de lograr entrevistas con funcionarios del gobierno y de los negocios, así como la posibilidad de conocer sobre filtraciones de información y obtener rápido acceso a los documentos oficiales, acaban con la autonomía periodística en Estados Unidos.

jueves, 25 de febrero de 2010

El día que Caracas se sacudió


Por: Eva Moreno Bravo (*)
Fecha de publicación: 25/02/10

El 4 de diciembre de 1988, Carlos Andrés Pérez, candidato de Acción Democrática, triunfa en las elecciones presidenciales con el 52,91 % de los votos frente a su más cercano contendor, Eduardo Fernández, candidato de COPEI. El 2 de febrero del ‘89, en medio de una gran expectativa popular, asume por segunda vez la Presidencia de la República, en una fastuosa “ceremonia de coronación” –como fue llamada por los medios de comunicación de la época- celebrada en el Teatro Teresa Carreño de Caracas a la que asistieron mandatarios de todas partes del mundo.

El país entero presenciaba atónito el derroche con el que se daba inicio a este periodo presidencial, que contrastaba abiertamente con la profunda crisis económica en que se encontraba sumido el país, a causa del agotamiento del modelo de desarrollo basado en la renta petrolera, la creciente inflación, el deterioro de la calidad de vida, la corrupción generalizada y el progresivo endeudamiento interno y externo del país.

El 16 de febrero, el Ejecutivo Nacional anuncia a los venezolanos el llamado “paquete económico”, inspirado en las medidas neoliberales dictadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Este “paquete” consistía en un programa de ajustes económicos de corte neoliberal que incluía algunas medidas que serían aplicadas de forma inmediata y otras que se implementarían de manera gradual.

Entre las medidas más impactantes podemos mencionar: la firma de la Carta de Intención con el FMI, con el objetivo de someterse a su programa de ajustes: liberación de las tasas de interés pasivas y activas hasta un tope del 30 %; eliminación de la tasa preferencial; liberación de los precios de todos los productos a excepción de 18 artículos de la canasta básica; aumento de las tarifas de luz, agua y teléfono; progresiva eliminación de los aranceles de importación; congelamiento de los cargos en la administración pública; aumento del 100 % del precio de la gasolina y del 30 % en las tarifas del transporte público; además de la privatización de las empresas públicas con la finalidad de disminuir el gasto fiscal.

Pérez en su discurso del día 16, expresó que se avecinaba un período de austeridad y sacrificio para el país, a la vez que hacía un llamado al pueblo para aunar esfuerzos y sobrellevar las severas medidas económicas que el Ejecutivo pretendía imponer. Este discurso desentonaba no sólo con las promesas que pocos meses atrás había hecho a sus electores, sino con la imagen -todavía fresca en la memoria de los venezolanos- de aquella fastuosa “ceremonia de coronación” con la que CAP dio inicio a su segundo mandato. De esta manera, el recién instalado gobierno daba al traste con las esperanzas que el pueblo venezolano que, una vez más, había depositado en un candidato y en un partido político.

Una de las primeras medidas tomadas por el gobierno y la de mayor impacto económico para la población, fue la del aumento de la gasolina, que tuvo como consecuencia directa el alza del 30 % en el pasaje del transporte público, hecho oficial por el gobierno el día 26 de febrero. Sin embargo, los transportistas, haciendo caso omiso a este decreto, aumentaron de manera arbitraria los pasajes en un 100 %, ante la mirada pasiva de las autoridades. Esto generó, el 27 de febrero, una espontánea protesta popular desde tempranas horas de la mañana en algunas zonas del área metropolitana como Guarenas, Caricuao y el Nuevo Circo. Protesta que a lo largo del día se fue intensificando y extendiendo a otras zonas de Caracas, así como a las principales ciudades del país.

Al malestar a causa del aumento desmedido del pasaje, se sumó el descontento que desde días atrás experimentaba la población, debido al acaparamiento y especulación de los alimentos de la canasta básica. Es por ello, que a la par de las protestas por el alza del pasaje se desata una violenta ola de saqueos en abastos, supermercados y otros comercios, generándose un caos prácticamente a nivel nacional. Situación que se prolongará por varios días, sobre todo en los sectores populares de la ciudad capital.

La reacción del gobierno ante los hechos no fue la rectificación de las medidas del “paquete económico”, sino la represión brutal de la protesta popular, la suspensión de las garantías y el toque de queda, lo que trajo consigo asesinatos, violaciones a los derechos humanos, atropellos y abusos por parte de los efectivos policiales y militares que fueron lanzados a las calles para reprimir a la población sin distingo de edad, sexo o condiciones físicas.

Hoy, 27 de febrero de 2010, a 21 años del Caracazo, los recuerdos de estos dramáticos sucesos y las causas que los produjeron permanecen vivos en la memoria de un pueblo que decidió tomar el camino del socialismo y la revolución.

Febrero de 1989 quedó en la memoria de los venezolanos como el momento en el que el pueblo insurgió frente a un Estado anacrónico que no respondía a sus verdaderas necesidades, con lo cual se avisoraba el fin de la llamada democracia representativa en nuestro país.

El 27-F es reacción popular frente a las políticas neoliberales y entreguistas del recién estrenado gobierno de CAP; es expresión de las desigualdades estructurales que se consolidaron durante el sistema de partidos propio de la IV República. Durante el Caracazo el pueblo desmontó la ilusión de prosperidad petrolera que la soberbia clase política de entonces se empeñaba en mantener.

El 27-F visto a la luz de la actualidad, es expresión del genuino Poder Popular Constituyente. El Caracazo es referente histórico de la Revolución Bolivariana, es el inicio de un proceso histórico de transformación, en el cual el pueblo es protagonista y forjador de su propia historia, definida por el tránsito hacia el Socialismo Bolivariano.

Por eso, el espíritu que impulsó aquel alzamiento permanece vivo e inalterable, las muertes provocadas por aquel gobierno decadente y cobarde no atemorizó al bravo pueblo venezolano, que por el contrario transformó aquel sentimiento de muerte y persecución en una fuerza popular indetenible que encauzó esa energía hacia el proceso democrático, inclusivo, participativo y protagónico que hoy experimentamos en Venezuela. Nunca mas el pueblo de Venezuela estará sumido bajo dictados intervencionistas y neoliberales impuestos por el imperio, nunca más será perseguido ni asesinado impunemente como en aquellos días de febrero de 1989.

No volverán.

¡Patria Socialista o Muerte, Venceremos!

(*) Dirección de Investigación y Asesoría Histórica.
Asamblea Nacional

ernestosilva@an.gob.ve

martes, 23 de febrero de 2010

Ofensivas digitales para incriminar, calumniar y desmoralizar... Violencia semiótica contra Hugo Chávez

Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión

Manipulan videos, manipulan dibujos, manipulan fotografías... para ridiculizar, descalificar y criminalizar

Es difícil calcular el número de imágenes (visuales, sonoras o literarias), que circulan por todas partes, para ridiculizar la jerarquía política, la autoridad moral y el aliento revolucionario del presidente de Venezuela. No caeremos aquí en la trampa de reproducir alguna de esas imágenes pero tampoco caeremos en la trampa de guardar silencio ni escaparemos a la responsabilidad de dar la batalla semiótica que nos toca en el escenario mundial de Guerra Simbólica. En última instancia no tendremos miedo de denunciar... (con miedosos ya están plagadas muchas universidades, casi todas las sectas y muchas burocracias). ¿Suena esto a bravuconada?, ¿A belicismo?, ¿Suena, acaso, a “poco científico”?, ¿Suena a poco serio?. Veamos.

El repertorio de las agresiones simbólicas contra el presidente Hugo Chávez, obedece a los protocolos ideológicos más ortodoxos de la “Guerra de IV Generación”. Se trata de perpetrar un crimen que, al ridiculizar u ofender al presidente de la nación, atenta contra la voluntad democrática de un pueblo. Y viceversa. Golpe bajo con las intenciones más perversas. Algunos dirán que es cosa del “sentido del humor”, otros dirán que “ejercen su libertad de expresión”, algunos más dirán que se trata de una “forma didáctica” de ejercer la disidencia y la crítica... Hay canallas “tecnificados” que usan computadoras, cámaras de video, fotografías... los hay que ponen cámaras escondidas, micrófonos y dispositivos para la intercepción de correos electrónicos. No faltan los que espían los ordenadores e incluso los que espían e intervienen los “mail” y los “chats”. Cualquier cosa les sirve para sembrar focos de violencia simbólica cuyo objetivo sea “quemar”, ridiculizado, a un mandatario democrático en hoguera de la manipulación tecnológica y la “plaza pública” del espionaje. Incluso de lo más privado.

Las imágenes manipuladas son un relato claro de las perversiones que anidan en las mentes de quienes financian y/o realizan iconografías para la ofensiva oligarca. Muchos están altamente tecnificados y consiguen piezas cargadas con volúmenes inexpugnables de violencia psíquica. Usan cualquier escena, de la vida real, de la intimidad, del espacio público... nada detiene a los fines aviesos. Basta con que la imagen ofrezca un flanco, un gesto, una debilidad... una intimidad, para que se lo use como arma descalificadora, ridiculizante y desmoralizante. Se subordina la tecnología al goce de la degeneración y emerge de semejante coctel una galería monstruosa de iconos o animaciones constitutivos de un arsenal de ideas y gráficas explícitamente terroristas. Muchos se hacen cómplices simplemente con las risotadas soeces. Hacen reinar la mentira. Así se empieza.

Hasta hoy, para los nada escrupulosos espías financiados por oligarcas, vale oro -como receta bélica convencional- el golpe moral de someter a ridículo, exhibir como cadáver o mostrar en “actos impúdicos”... la imagen de un líder. Si este es un líder transformador y revolucionario... les inspira mayores odios. Para ellos “todo vale” (menos los argumentos racionales, claro). Para ellos toda desazón, todo descorazonamiento, todo miedo y toda duda son terreno codiciado. Su “Alma Mater” es el dinero y su fin último es desmovilizar al enemigo sin importar qué obscenidad haya que usar. Hay ejemplos a raudales y se gasta, en ello, millonadas monstruosas. El objetivo es sembrar el caos, sustituir los valores, obligar a creer en lo falso. Representar una tragedia, la muerte, lo irreversible... y destruir la moral y la conciencia del otro. Especialmente si es socialista.

Se trata de mancillar la imagen del líder, se trata de quebrar la dirección, se trata de quitar las ganas y degenerar los procesos revolucionarios que se desarrollan en el interior de la lucha de clases. Todo sirve para semejante inmundicia: Literatura, cine, teatro... televisión... todos sometidos para que reflejen y ensalcen los intereses más bajos, más retrógrados. Se trata de sembrar e inculcar, en la conciencia colectiva, el miedo, el desconcierto, las dudas, la desconfianza y la sorna con tufo de violencia, sadismo y traición. En concreto: cualquier tipo de inmoralidad.

Su idea es sembrar el mundo con caos y confusión y que eso que parezca un “paraíso” donde la violencia contra los pueblos sea activa y constante, déspota, corrupta... domine la falta total de principios, la muerte de la honradez y la honestidad que serán ridiculizadas, innecesarias y convertidas en causa de represión. Mundo donde reina el descaro, la insolencia, el engaño y la mentira... la sangre todo lo envuelve, las degeneraciones sexuales se naturalizan con tufos de alcoholismo, drogadicción, miedo irracional, traición, fascismo y enemistad entre los pueblos, desconfianza entre las personas y sobre todo el reino del odio cultivado pertinazmente. A Hugo Chávez se lo agrede inmisericordemente desde cualquier posición. No importa si son locutores, lectores de noticias, sacerdotes o catedráticos. Abren la boca preñada con odio para ridiculizar, por ejemplo, con tonitos sarcásticos... para manipular fotografías, videos o audio... para calumniarlo, desacreditarlo y sentenciarlo a convertirse en “desecho de la historia” producto (según no pocas mentes homicidas) de alguna bala o algún recurso como los que, incluso por televisión, se le han vaticinado. Todo queda en la impunidad. En sus intenciones más abyectas los manipuladores de imágenes y sonidos (de imaginarios incluso magnicidas) ponen por “target” a los jóvenes para corromperlos, desmoralizarlos y pervertirlos. Ya hay videojuegos al respecto.

Podríamos formar un expediente del horror inmenso si juntásemos, sólo, en una casuística latinoamericana todas las formas de agresión simbólica contra Hugo Chávez que se publican a diario. Todas las risitas mañaneras de los lebreles periodísticos, todas las noticias deformadas para exhibirlo como “ineficiente”, “autoritario”, “dictador” y “comunista”. Todas las fotografías, los “pies de fotos”, los videos y las pistas de sonido, prefabricadas para que se vea lo “ intransigente”, lo “antidemocrático”, lo “amenazador” que es Chávez. Podemos estudiarlo y debemos denunciarlo, al los cuatro vientos y a voz en cuello. Debemos ejercitar la denuncia y entrenar la contraofensiva. Debemos cumplir nuestras tareas, por razón de justicia y por el bien de todos... mientras echamos nuestras barbas a remojar porque todos podemos ser la próxima víctima. Sonría nos están filmando.

domingo, 21 de febrero de 2010

La mala ficción de la TV

Edgar Borges
Rebelión

La televisión (sobre todo en su concepto informativo) me parece una mala ficción. La radio, en cambio, al igual que un libro, ofrece la posibilidad de construir una realidad poderosa, saludable, siempre con la activa participación del receptor. La voz que cuenta una experiencia a través de la radio invita al oyente, por la característica mágica del medio, a levantar sus propias interrogantes. Con toda la carga de reflexión y diversidad que eso implica. Un libro es eso, una interpretación del yo y de los otros; el escritor expone su voz y el lector la diseña según su propia inventiva.

La televisión (que conocemos) ha actuado como creadora de una realidad pasiva, mediocre y engañosa. Bastaría con analizar la siguiente frase del escritor Peter Handke: “En la televisión, un dirigente palestino hablando en árabe muy tranquilo mientras la intérprete traduce muy apasionada al francés”. Ante esto, habría que preguntarse: ¿Qué le ocurre a la intérprete? O si aplicamos la interrogante al día a día televisivo: ¿Por qué la reportera está tan nerviosa? Sin embargo, en la atención del espectador quedará la angustia de la intérprete o de la reportera, como así lo manda la lógica televisiva (un nuevo ataque a los nervios aumenta la estupidez, y los patrocinios, dice un “agudo” gerente de la tv) Poco o nada se comprenderá el mensaje del dirigente palestino. Pero, ¿cuál sería el efecto si en reposo mental (cosa imposible en medio del circo informativo global) observáramos la representación (porque es una mala representación) de la reportera? ¿Acaso no nos compadeceríamos de su sistema nervioso? ¿No pensaríamos que todo el personal de esa empresa requiere con urgencia tratamiento psicológico?

No obstante, como la observación no es un recurso normal por estos días, el pánico se siembra en la vida cotidiana del espectador. Y se asume como realidad colectiva la mentira de unos pocos. La gente en la calle juega a gritar como gritan los presentadores; juega a sufrir como sufren los protagonistas del show planetario televisivo; juega a temblar de miedo como tiemblan de miedo los reporteros; juega a amar como aman los personajes de las telenovelas; juega a vivir como cuentan la vida los noticieros. Juego mediocre que sólo respeta las reglas del poder. Reglas que se interpretan para trastocar la vida de las mayorías. De la mentira de la objetividad pasamos a la imposición de una subjetividad: la del mercado de consumo.

Habría que detenerse, contemplar el festival de la ignorancia mediática y desde la calma preguntarse: ¿Es que los seres humanos somos tan mediocres como nos dibuja la tv?

P.D.: Habrá que ver si aceptamos que Internet sea una réplica de la dictadura de la mediocridad o un recurso de nuestra inventiva.

viernes, 19 de febrero de 2010

Vida cotidiana y vida mediática

Edgar Borges
Rebelión

En el libro “Lo infraordinario” (Impedimenta), Georges Perec (Francia 1936-1982) escribe: “Quien nos habla, me da la impresión, es siempre el acontecimiento, lo insólito, lo extraordinario: en portada, grandes titulares. Los trenes sólo empiezan a existir cuando descarrilan y cuantos más muertos hay, más existen; los aviones solamente acceden a la existencia cuando los secuestran; el único destino de los coches es chocar los árboles: cincuenta y dos fines de semana al año, cincuenta y dos balances: ¡tantos muertos y tanto mejor para las noticias si las cifras no cesan de aumentar! Es necesario que tras cada acontecimiento haya un escándalo, una fisura, un peligro, como si la vida no debiera revelarse nada más que a través de lo espectacular, como si lo elocuente, lo significativo fuese siempre anormal: cataclismos naturales o calamidades históricas, conflictos sociales, escándalos políticos…”

La reflexión de Perec, que bajo el título “¿Acercamientos a qué?” representa la introducción del libro (traducido por Mercedes Cebrián), me reafirma la idea que me asalta (quebrando la realidad absolutista) cada vez que observo la calle y comparo vida cotidiana y vida mediática. Con el paso del tiempo la estructura mediática dominante (en cada momento histórico), a nivel informativo, ha ido creando una vida artificial que muy poco o nada tiene que ver con la vida anónima, sencilla, íntima, de las personas. Del periódico que ejercía de intermediario del poder en una determinada región, pasamos al voraz crecimiento de una industria televisiva que en las últimas décadas del siglo XX terminó de consolidar la realidad según el criterio del mercado de consumo mundial (bajo la dictadura del morbo y del miedo). Y hoy, siglo XXI, cuando las llamadas nuevas tecnologías (Internet como la Madre Red) le “regalan a cada quien una realidad satélite de la realidad colectiva impuesta, hemos asumido (al ciento por ciento) el guión de una falsa (y mediocre) instantaneidad. Cambiamos la memoria vivencial por la memoria mediática. Ya no hay educación ni cultura que valga; la pauta la dicta la industria de la estupidez. Hay un molde de realidad para cada grupo consumidor.

En casa el bombardeo de noticias (y la banalización del dolor) me hace temerle al mundo. De la puerta para fuera el infierno; dentro, seguramente, convivo con bestias disfrazadas de amigos. ¿Quién me arrancará hoy la cabeza? Un vez que salgo a la calle (con cuatro ojos y siete sentidos en alerta), mucho después de largas horas de contemplación, me preguntó: ¿dónde están los abominables asesinos? ¿por dónde andarán las malas madres? ¿dónde está tanto marido desalmado? ¿dónde se escondieron los hijos monstruosos? ¿Dónde están todas las realidades específicas con las que la televisión pretende generalizar nuestras vidas? Georges Perec dice que “La prensa diaria habla de todo menos del día a día. La prensa me aburre, no me enseña nada; lo que cuenta no me concierne, no me interroga y ya no responde a las preguntas que formulo o que querría formular…lo que realmente ocurre, lo que vivimos, lo demás, todo lo demás, ¿dónde está? Lo que ocurre cada día y vuelve cada día, lo trivial, lo cotidiano, lo evidente, lo común, lo ordinario, lo infraordinario, el ruido de fondo, lo habitual, ¿cómo dar cuenta de ello, cómo interrogarlo, cómo descubrirlo?”

La interpretación ha quedado reducida a la nada; la individualidad, hoy como nunca antes, está siendo arrollada por la uniformidad de una cultura global engañosa (vacía, hueca). Son muchos los escritores que han asegurado que la vida es una mierda. Perec, en cambio, se maravilla con “Lo infraordinario”. Su observación de lo pequeño lo convierte en un notario de todo aquello (circunstancias, objetos, etc.) que ha dejado de asombrarnos. Quizá, después de todo, la mierda sea la realidad mediática que sepulta (y adormece) los pequeños detalles de nuestra particular existencia.

jueves, 18 de febrero de 2010

Periodismo y verdad, la objetividad en discusión

Pablo Bilsky
TMO

El debate es tan viejo como el lenguaje humano. Para algunos la objetividad existe y es algo así como la coincidencia entre “la realidad” y su representación a través de la palabra. Para otros no existe, porque el que habla o escribe es un sujeto histórico, y lo que expresa es apenas su visión desde su particular lugar en el mundo. En medio de esta antigua discusión, ahora se plantea que la búsqueda de la presunta objetividad es, además, uno de los factores que está matando al periodismo. La pasión y la postura personal del periodista quizás sea lo único que le quede a la prensa para salvarse de la debacle.
El filósofo Friedrich Nietzsche (1844-1900) aseguró que “no hay hechos sino interpretaciones” y vinculó el concepto de verdad con el poder: es verdad aquello que el que tiene más poder dice que es verdad, afirmó el pensador alemán. La aristocracia griega, menciona Nietzsche, decía “nosotros los veraces” para definirse a sí misma y dejar claro que de ellos emanaba la verdad.

El psicoanalista Jacques Lacan (1901-1981) indicó que la realidad “tiene la estructura de un relato de ficción”, y consideró que aquéllo que experimentamos como realidad no es nunca la cosa en sí, sino que ya está simbolizada, constituida, estructurada por mecanismos simbólicos. Y esa simbolización, además, nunca logra cubrir por completo lo real. Siempre queda algo por cubrir, por simbolizar, señaló el psicoanalista francés.

El lingüista Oswald Ducrot osó poner en duda lo que nos enseñaron en la escuela. En la clase de Lengua se hace una diferencia tajante entre el discurso argumentativo, donde sí estaría puesta la subjetividad del emisor para convencer de su postura al receptor, y el discurso descriptivo, que, en cambio, sería un “reflejo objetivo” de la realidad. Para Ducrot no se puede trazar tan claramente esa línea divisoria. Y va más allá en su ataque a la objetividad: las descripciones son argumentaciones ya naturalizadas, asegura Ducrot.

La discusión es eterna, farragosa e implica una multiplicidad de factores y variables que atañen a disciplinas como la lingüística, la filosofía, la comunicación social, la semiótica y la hermenéutica, entre otras.

En medio de estas reflexiones, que son tan viejas como las propias palabras, el lugar del sujeto y del objeto se ha puesto más de una vez en el centro de la cuestión. Y la gran pregunta es si la lengua resulta apta para dar cuenta de la realidad, para representarla, para simbolizarla, siendo que siempre va a estar la mediación de un sujeto, quien además actúa determinado por otras tantas mediaciones.

En los últimos años esta antigua cuestión, que aparece una y otra vez y jamás desaparecerá, porque está en el corazón mismo de la cultura lógica y logocéntrica de Occidente, mostró una nueva cara y se incorporó a otro tema de análisis más específico: la objetividad en la prensa. Los ejes del debate pasan por dilucidar si la presunta objetividad existe, si es deseable, si es una excusa vil de los más deshonestos o acaso un anhelo bienintencionado pero condenado al fracaso, entre otras muchas cuestiones. El último avatar de esta polémica tiene que ver, asimismo, con la reflexión, más nueva, acerca del incierto futuro de la prensa escrita. Los diagnósticos en este sentido varían. Algunos ya le dan la extremaunción, y otros plantean que son necesarios profundos cambios para que sobreviva. En una nota publicada en el sitio estadounidense Truth Dig y reproducida en Alternet se afirma que la búsqueda de objetividad está matando al periodismo, porque lo condena a la falta de pasión, a una mirada fría, sosa y hueca, que no transmite sentimientos ni ideologías, ni las posturas personales del testigo de los hechos. Según la nota firmada por Chris Hedges y titulada “La objetividad está matando a los diarios y vamos a estar peor cuando cierren” no hay que echar la culpa de la debacle de los diarios a Internet sino al periodismo “sin sangre y sin alma” cuya existencia puede verificarse incluso entre los medios progresistas, según se afirma.

Hedges plantea una situación cotidiana en una sala de redacción de un diario. El periodista vuelve de cubrir una nota, regresa de ser testigo, por ejemplo, “de lo peor del sufrimiento humano”. El cronista se siente indignado, furioso y conmovido por lo que le tocó ver, pero una vez en el diario se enfrenta con sus jefes, sus editores. Y muchas veces, señala el autor de la nota, es silenciado por quienes están en puestos jerárquicos y se interponen entre la pasión del periodista y el lector. “El credo de la objetividad y el equilibrio, formulado a principios del siglo XIX por los propietarios de los periódicos para generar mayores beneficios de los anunciantes, desarma y deja lisiada a la prensa”, señala la nota de Hedges. “Y el credo de la objetividad se convierte en un vehículo conveniente y rentable para evitar enfrentarse a las verdades desagradables y para no enojar a una estructura de poder. Este credo transforma a los periodistas en observadores neutrales o voyeurs. Se destierran la empatía, la pasión y la búsqueda de la justicia. Los periodistas están autorizados a ver, pero no para sentir o para hablar con su propia voz. Funcionan como profesionales y se ven a sí mismos como científicos sociales desapasionados y desinteresados. Este alarde de falta de parcialidad, impuesto por las jerarquías de los burócratas, es la enfermedad del periodismo estadounidense”, señala el autor de la nota, que se refiere específicamente a la prensa de su país, aunque acaso su análisis bien podría funcionar como disparador para visualizar qué sucede en otras latitudes.

Hedges demuele el mito de las dos caras de la realidad, el cuentito de contar las dos campanas y ese tipo de simplificaciones, siendo que la realidad posee infinitas y cambiantes aristas, afirma el autor. Estas falacias finalmente conducen, se indica en la nota, a publicar la “versión oficial” de los hechos. Es decir la del poder.

Volvemos a la época de la aristocracia griega, entonces. Los más poderosos son los que indican qué es verdadero y qué es falso. Lo pueden hacer directamente o a través de escribas a su servicio. Porque lo que el texto muchas veces oculta bajo el ropaje de la objetividad (y a esto le han llamado “ideología”), es desde dónde, desde qué lugar social e histórico, desde qué intereses particulares se dice lo que se dice. O sea, al servicio de quién, de los intereses de qué actor social, está el texto. O sea que muchas veces sigue ocurriendo lo mismo que durante la aristocraciagriega, pero ahora bajo el ropaje de una presunta “objetividad” que es apenas una engañifa,

La opacidad del discurso, su capacidad o incapacidad para reflejar la realidad, sin embargo, no borran en absoluto el límite ético en el ejercicio de la labor del trabajador de prensa. Ese límite es claro, concreto, y preciso. El límite es mentir a sabiendas, tergiversar una información. La mirada subjetiva pero honesta describe lo que ve, desde su particular punto de vista, desde su específico lugar social y económico, pero describe lo que sinceramente ve. El mito de la “objetividad”, en cambio, oculta muchas veces los intereses más inconfesables e inconfesados.

Por eso, los que hablan de “objetividad” y “periodismo independiente” dejan al desnudo, al usar estas expresiones que saben falaces, que cuentan con el alto grado de impunidad de los más poderosos, en principio. Y develan, asimismo, el núcleo duro, el trasfondo más oscuro y oculto de su ideología: desprecian al público, no lo respetan en absoluto, intentan manipularlo en beneficio de sus patrones. Y hablan desde la orgullosa posición de quienes lo hacen en nombre de una élite que ha hecho de la verdad su propiedad privada.

Tomado de Rebelión.